Hace diez años España era el eslabón débil de un acrónimo. En la crisis de la deuda europea, la prensa financiera anglosajona agrupó a Portugal, Italia, Grecia y España bajo las siglas PIGS, que en inglés significa «cerdos». No era un análisis. Era una etiqueta: países del sur, altos de deuda, sospechosos de no poder financiarse sin ayuda. Quien compraba un edificio en Madrid o en Valencia arrastraba esa marca antes de abrir el rentero.

Hoy España es uno de los mercados inmobiliarios que el capital internacional vuelve a poner en la lista corta. No por un titular. Por tres números. Y por una forma de ejecutar que, cuando se hace bien, no se parece a la de 2006.

El crecimiento que sí se puede firmar

El producto interior bruto (la riqueza que genera el país en un año) creció un 2,8% en 2025. El Fondo Monetario Internacional, en su revisión de mayo de 2026, proyecta un 2,1% para este año, pese al encarecimiento energético ligado a Oriente Medio.¹ La Comisión Europea sitúa 2025 en el 2,9% y 2026 en torno al 2,3%.² El servicio de estudios de CaixaBank, ya con el conflicto de Irán en el escenario, mantiene el 2,1% para 2026.³ Las cifras no coinciden al decimal. La dirección sí: España crece cerca del doble que la zona del euro.

Estados Unidos creció en torno al 2,1% en 2025, con una previsión similar para 2026. El año pasado España le tomó la delantera. Este año ambas van a ritmos parecidos. La diferencia no es el decimal del producto interior bruto. Es la senda de la deuda.

España cerró 2025 con una deuda pública del 100,7% del producto interior bruto. El Fondo Monetario Internacional la lleva al 98,6% en 2026. El déficit (lo que el Estado gasta de más respecto a lo que ingresa) se ha estrechado al 2,4%.⁴ Estados Unidos sigue por encima del 120%, en pendiente alcista. Quien compra un edificio no vota en una rueda de prensa. Compara crecimiento, deuda y ejecución en el terreno.

El presidente Trump ha llamado a España, este año, desastre y país arruinado. Es una frase. El inversor que aterriza en Barajas y visita un activo en Málaga, Valencia o el este de Madrid opera con ocupación, contratos de alquiler, plazos de licencia y el hueco entre el precio que pide el vendedor y la renta neta que de verdad cobra el inmueble.

¿Sigue vigente la etiqueta de los «cerdos»?

Mientras tanto, el mercado de deuda ha invertido una jerarquía que parecía eterna. En el verano de 2026, y de nuevo al cierre de estas líneas, Francia ha llegado a pagar más que Italia por financiar su deuda a diez años. El tipo del bono francés ha llegado a situarse por encima del italiano. El margen es estrecho, a veces de unos pocos centésimos, pero el símbolo no lo es: por primera vez en años, París se percibe, en tramos del mercado, como más caro de financiar que Roma.⁵

¿Convierte eso a Francia en un «cerdo»? ¿Empezará la revista británica The Economist a hablar de FRIGS (Francia, Italia, Grecia y España) como habló de PIGS? Probablemente no. Las etiquetas duran más que los datos cuando sirven a una redacción. Duran menos cuando quien escribe tiene que colocar dinero. Italia ha reducido déficit y el peso de su deuda sobre el producto. Francia ha visto subir el suyo, con un agujero público más holgado. Eso no hace a Italia un paraíso ni a Francia un pecador bíblico. Hace ridículo seguir usando el mapa moral de 2012 para decidir dónde se compra un inmueble en 2026.

España salió de aquella lista por los números, no por un cambio de humor en Londres. Quien hoy la devuelva a ella por una frase presidencial comete el error inverso: confundir el ruido con el balance.

El turismo no es sólo hotel

En 2025 llegaron 97 millones de turistas extranjeros y gastaron unos 135.000 millones de euros.⁶ Entre enero y julio de 2026 ya iban 58,1 millones de visitantes y 82.054 millones de gasto. Julio ha sido el mejor mes de la serie: 11,5 millones de viajeros y 18.218 millones de euros.⁷ Si el ritmo se sostiene, 2026 puede ser el año de los 100 millones. El gasto crece más que las llegadas. Eso es composición de la demanda, no solo volumen.

Eso no es solo hotel. Es el edificio que hay que recalificar o no. Es la logística de la última milla. Es la vivienda en alquiler de las ciudades que reciben al visitante y al trabajador del sector. Es el local cuya terraza de mayo a octubre no es renta de doce meses. El error del capital que llega con el titular de los 97 millones es comprar «exposición al turismo» cuando debía comprar un operador, un uso y un contrato.

El error contrario es declarar saturación y salir. España tiene un problema de vivienda asequible (el Fondo Monetario Internacional lo señala) y un problema de aceptación social del turismo en algunos destinos.⁸ Eso no anula la tesis. La precisa. El capital que acierta en 2026-2028 no añade más camas en el mismo frente de playa. Entra en producto escaso: vivienda en alquiler con gestor, residencias, activos sociosanitarios, naves urbanas y alojamiento turístico con gastos de explotación y gobierno del activo resueltos.

La prima que no cotiza, y la que sí

En 2025 las energías renovables fueron el 55,5% de la electricidad generada en el país (56,6% si se estima el autoconsumo).⁹ En meses de 2026 el dato sigue por encima del 50%. España no es Noruega. Tampoco es un sistema cautivo del gas como lo fue. Esa prima de coste y de relato (medio ambiente, impacto social y gobierno del activo) ya no es un adorno para el inversor institucional europeo.

Queda otra prima, menos presentable en un informe de sostenibilidad y más decisiva para un patrimonio familiar: se puede vivir y mover un capital aquí con una seguridad personal que otras capitales han perdido. Quien reubica familia, oficina y parte del balance no elige solo la rentabilidad. Elige jurisdicción, lengua, conexiones y la posibilidad de visitar el activo un sábado.

Esa prima no justifica cualquier precio. Justifica estar. El precio lo pone el activo.

Lo que el ciclo no perdona

El retorno del capital coincide con una bajada de las rentabilidades exigidas en el tramo de máxima calidad. Los centros comerciales de primer nivel se sitúan hacia el 6,25%. Los parques comerciales, en el 6,0-6,35%. Los locales de las mejores calles, por debajo del 4%.¹⁰ La vivienda en alquiler y el hotel han absorbido volúmenes que hace tres años parecían irrepetibles. Eso es liquidez. También es el momento en el que más se confunde el país con el edificio.

En las operaciones de 10 a 20 millones de euros, las que casi nunca atienden bien ni el gran fondo ni la agencia generalista, se repite el mismo patrón. El vendedor toma la rentabilidad de primer nivel y añade 75 centésimas «por ser secundario». El listado de inquilinos incluye terrazas de temporada, rentas de sociedades del propio vendedor y locales vacíos contados como si ya cobrasen. A veces el impuesto sobre bienes inmuebles del inquilino ancla sigue a cargo del casero. El precio pedido queda en un 7% largo sobre una renta que no es la renta neta de explotación. El activo correcto, bien leído, pide 1,5 o 2,5 puntos más de rentabilidad y varios millones menos.

España puede ser la tesis. Ese edificio, no.

El ciclo de 2025-2026 encarece llegar tarde al activo correcto. También encarece llegar pronto al incorrecto: hay menos sitio para esconder un mal análisis de compra cuando las rentabilidades de primer nivel ya no están en el 8%.

Dónde se juega la operación

Cuatro terrenos nos parecen hoy más honestos que el eslogan de «comprar España»:

  1. Vivienda en alquiler donde falta oferta. La asequibilidad se ha deteriorado y la promoción no responde a la demanda ni a la inmigración que ha sostenido el empleo. Quien sepa originar suelo, gestionar licencia y operar tiene un déficit físico de producto a favor, no una tasa de capitalización leída en un informe.
  2. Alojamiento turístico selectivo y vivienda ligada al visitante. El gasto por turista sube. El destino que ya no admite más volumen sí admite mejor composición.
  3. Comercio de proximidad y alimentación, no el gran centro comercial de destino. El comercio que el inversor institucional ha vuelto a comprar es el dominante. El inmueble de 12.000 a 20.000 metros en la corona de Madrid se sigue vendiendo, a menudo, con la rentabilidad del gran centro. Ahí hay trabajo de análisis, no de escaparate.
  4. Préstamo privado con garantía inmobiliaria. La financiación a corto con hipoteca sigue ofreciendo, cuando se origina con disciplina, una rentabilidad que muchos patrimonios familiares entienden mejor que una compra de ladrillo mal pagada al final de la compresión de precios.

En ninguno de esos cuatro el 2,1% del producto interior bruto firma solo la operación. Firma el contexto. La operación la firman el contrato, la licencia, el operador y el precio de entrada.

Cómo trabajamos ese contexto

En RS Bersy no gestionamos mil unidades. Estructuramos, coordinamos y financiamos operaciones complejas, sobre todo fuera de mercado, con un socio en cada expediente. España, Estados Unidos, Luxemburgo. El tramo en el que más sentido tiene esa forma de trabajar sigue siendo el de 2 a 20 millones de euros: demasiado pequeño para el relato del gran fondo, demasiado serio para el folleto de la agencia.

El ciclo de 2026 nos da conversación con patrimonios familiares de América Latina, Asia y Estados Unidos que hace una década preguntaban solo por Miami o Lisboa. La pregunta útil no es si nos gusta España. Es qué exposición tienen ya, en qué uso, a qué rentabilidad de entrada, y qué no están dispuestos a pagar por el titular.

El país ha salido de la lista de los débiles. El activo no sale solo.

¿Ya tiene exposición a España, o la está midiendo ahora? Las respuestas más precisas son las que nos interesan. Contactar con RS Bersy.

Notas

  1. Fondo Monetario Internacional, consulta del Artículo IV sobre España, 22 de mayo de 2026: crecimiento del 2,8% en 2025 y previsión del 2,1% en 2026.
  2. Comisión Europea, previsión económica de España: 2,9% en 2025 y 2,3% en 2026 en ese ejercicio.
  3. CaixaBank Research, panorama macroeconómico y financiero de España, junio de 2026.
  4. Fondo Monetario Internacional, Artículo IV de 2026: deuda del 100,7% del producto interior bruto en 2025 y 98,6% prevista en 2026; déficit del 2,4% en 2025.
  5. Tipos de los bonos a diez años de Francia e Italia en el verano y el arranque de septiembre de 2026; crónicas de mercado sobre el cruce de rentabilidades (agosto de 2026).
  6. Instituto Nacional de Estadística y Ministerio de Industria y Turismo: 97 millones de turistas internacionales y unos 135.000 millones de euros de gasto en 2025.
  7. Instituto Nacional de Estadística, encuestas de movimientos turísticos y de gasto, julio de 2026: 58,1 millones de turistas y 82.054 millones de gasto entre enero y julio.
  8. Fondo Monetario Internacional, Artículo IV de 2026, sobre asequibilidad de la vivienda.
  9. Red Eléctrica de España, sistema eléctrico español: renovables el 55,5% de la generación nacional en 2025 (56,6% con autoconsumo estimado).
  10. Informes de retail en España de 2025 y primer semestre de 2026 de las grandes consultoras inmobiliarias.